lunes, 7 de enero de 2008

Recordá que...


No silencies mis manos,
No me tomes en una absurda realidad,
No me ames con pericias cotidianas
No me tomes a diario sin dejar tu huella con antelación…

Crea un espacio con fronteras de abismos horizontales,
Y nunca olvides llenar mi equipaje,
Levanta mis mañanas con tu habitual violencia,
Retoma la invasión presencial a cada pensamiento…

Nunca te olvides de mi semblante,
Que ingenuo espera tu rostro,
Nunca te lleves mi nombre sin antes pronunciarlo,
Irrumpe insolente…
con los versos que pronuncian tus ojos…

jueves, 27 de diciembre de 2007

Agrupar las soledades...



Un abnegado mar de soledades…

basto, absoluto, intrínseco…

donde mis vagos andares se refutan enérgicos,

mis confesiones se hacen continuas

sin prejuicios ni antelaciones.

Donde los telones que viven siempre abajo,

exponen en concreto las ambigüedades

más arcanas que florecen en mis ilusiones

al ser expuestas, bajo absurdas miradas

de la ajena memoria dominante.

Porque sí… las soledades exponen, denotan,

agudizan mis rostros, paralizan por un momento

los encantos, me condena a buscarte en

los confines recónditos de tu esencia…

Esencias las hay, tal vez, en magnitudes multicéfalas,

pero solo una me lleva a depurar mis pensamientos,

a recurrir a los versos escondidos entre páginas

polvorientas de amarillo color, a tomar de un suspiro

las letras que nunca pienso y a callar mis urgencias.

Un pensamiento bifurcado me atiende y mi rostro ramifica

las sesiones sobre ti,

asediando paulatinamente

con implacable paso mutilador las ansias vestidas

de un pudor encantador, que me lleva solo a

las sombras de este vació cuando estoy sin vos…

Con violencia de muerte, me retraigo en mi austeridad,

Con balbuseantes pasos recorro una magna soledad,

Ya sin manos que me apoyen, sin esas imágenes de tiempo

Que me llevan a levitar sobre espacios de malos augurios

Y me impiden pronunciar los versos de encanto multicolor,

Ya mis besos no piensan en otros labios,

Ya la brisa retorna una y otra vez para acariciar tu imagen

Que vive perennemente en la mía…

sábado, 10 de noviembre de 2007

Resurgiendo de los procesos Necróticos...


Entre procesos necróticos, mis días voladeros transcurren entre dudas y verosímiles
conjeturas sobre ausencias degradadas por unos tantos informantes faltos de
surrealismos Morfinescos, que hallados y creados en cóncavas tinieblas,
declinan alzar voces estrepitosas para luego pronunciar profundas carencias de poeta neófito.
Solicito de tu alma una presencia constante y permanente, lo cual, detona mis
mis alertas y me levanta de mi narcosis rutinal, para elevarme a tu espacio empíreo
donde gozo de tus cándidas alegrías.
Sobre multitudes, existe una brecha efímera, vasta en su pobre percepción de a diario
(bufonadas cataclísmicas de todos) que retumba en los dones plebeyos de cada rincón
disperso del alma incauta y abstenida; sin un mínimo goce de la soledad, sin añoranzas
de la ausente plenitud, sin patologías dementes ni sombras venideras…
Recapitulemos lo anterior: ¡Mi locura sigue dependiendo de vos!
Te reencuentro en cada latitud que mis sentidos locos y dispersos dictaminan
como tus espacios de usual concurrencia; así pues, ojos saltones de rasgos disvariantes,
danzan de un lado a otro al ritmo de una furtiva expectativa neurótica,
queriendo encontrar la paz
que los libere de tal condena.
Sediento, Intranquilo, Incansable… ellos no saben que la libertad depende tan solo de tu mirar,
de que me pronuncies en tus sueños,
que me persigas constante entre páginas de conjuros terapéuticos
o algún arcano verso de Sagot, o que tan solo… me hagas vitalicio en tu porvenir de mañana…
Permanecer y reclamar, estrechar la calidez de tan solo un soplo de tu remanente de luz,
sería mi sístole y diástole, renovando y exaltando las frecuentes visitas nocturnas a tu lecho
infalible; ahí donde permaneces virginal y señorial, suprema de mis pensamientos
que cautivos alzan plegaria, emblemática impronunciable de las bocas trovadoras.
Hechizadora, Conjurante, Creadora… dilatas constantemente las ceremonias
que llevo a ti, cargando los aromas de un pasado y este presente del cual me aferro
como el viejo marino que fui de la deriva de todos los fantasmas del pasado, los cuales
nunca me prepararon con enseñanza ni sabiduría, para las primicias de un regocijo incalculable
que derrochas sin premeditación sobre mi expectante y ebrio corazón.
De nuevo, pero esta vez con una exótica terquedad, te sigo trayendo en mis versos
para seguir construyendo nuestro puente indestructible; y de súbito te digo:
¡Hoy es uno de esos días en los cuales… te amo con suprema nostalgia,
llenos de una lejanía tan pronta que lo puedo confirmar bajo la
distante sobriedad de un constante “Non Plus Ultra”
que galopa en mis indómitas antologías de tus caricias.
Mi vida anacorética solo ha cambiado el rumbo de las plegarias, que ahora son para ti,
y mis penitencias radican en el tiempo de tu ausencia;
todas ellas, solicitan alivio de las composiciones anacreónticas que surgen
con un caudal sin fin…
Tendré que cambiar el curso natural de la vida, para llevarte conmigo en la muerte,
sin pretensiones egocéntricas he de raptarte, sólo dando paso a la necesidad de volver a nacer a tu lado; de darme aliento del tuyo… y así no he de morir jamás…
Renacer con el prestigio de tu luz y las memorias, detonan nuestra vida en sigilosa armonía; son la suprema opulencia de un caudal infinito y enardecido por la premura de amar sin permitir un segundo de soledad.
No sabremos cumplir promesas amorosas de las masas pujantes, porque nosotros somos las promesas mismas de los deleites del amor… Y así, perplejos, descubiertos, irrestrictos, viajamos entre Olimpos reverdecidos; perecemos complacientes para luego poder vivir de nuevo el retorno a la vida una y otra vez… y seguir el ciclo de la supremacía eterna.
Antagónicos, Irreductibles, Constantes…

martes, 23 de octubre de 2007

sábado, 22 de septiembre de 2007

Sobre ausencias...


Hoy me recordaron tu ausencia, entre una gentil cortesía ingenua,
entre blandos y blancos espacios impostores; y de súbito entro en razón
de que si estas conmigo a mi lado:
“Tus finos hilos de Parca revolotean con pícaro coqueteo sobre cósmicas danzas tempestuosas…
tus ojos sincronizan mi delirio evidenciando la correcta lucidez de nuestra unión y de ellos
caigo en los excesos de proyectar el preludio de la osadía en que muero contigo…
Un sigiloso tamborileo de tus tacones aumenta paulatinamente al ritmo de
mis pulsaciones cardiacas a medida que te acercas, que de igual forma aumenta
la inquietud de mis ansias por tomarte en un asalto desmesurado de pasión y desvalidez”.
El tiempo se corrompe corriendo lento sobre la ausencia; corroer, extinguir, difuminar,
todas al unísono latir de la nada.
Y sigues aquí… latente, impositora, demandante… sin dar tregua alguna a la soledad…
Eres mi compañera de temores, respuesta a mis angustiantes preguntas, reflexión de mis
más entrañables dudas, eres por doquier la más preciada de mis fortalezas.

Será que tu ausencia determina mi supervivencia?...

martes, 11 de septiembre de 2007

Como te digo...


Exponer este amor, implica entrar en razones, las cuales no fluctúan ni en presencia
por entre las fronteras de la entrega que haya el silencio como hogar, sin encontrar
las frases dadoras de vida, que desean buscar una odisea y embarcar incontables
emociones en busca de aliento.
Querer supurar viejos recuerdos, no hilvana nuestros sueños, porque los augurios de Morfeo
implican una pequeña e inquieta distracción, tomándonos sobre espacios de un aire espeso
en el cual nos deslizamos pretenciosos de nuestra unión.
Celebramos nuestro redentor festejo del alma.
El bizarro clamor de reconocer en ti mi mentor, me tumba por completo, dando certeza
de que nuestro tiempo nos deja amar libremente, abriendo espacio al goce sin premeditación;
conjurando dependencias de a diario… invocando presencias matutinas.
Hagamos un alto… demos leña al fuego…más vino a la copa…
algo de tinta al alma: Con autoridad clamo los versos de Sagot:
Mi amor es insólito, absurdo, mórbido, imposible, es decir… verdadero…
No se pueden vislumbrar magnitudes, sólo hacer de ellas una carrera continua y constante;
cerrar los ojos junto a los tuyos y abrirlos de súbito buscando mi alma en la tuya,
confundir carencias retóricas, recordar tu magistral monarquía que llevas por linaje…
Absurdas las horas en que el tiempo se recicla y predomina sobre la supremacía del alma
llevando mi vida sobre yertos parajes de colores multicéfalos y despegando con abrupta
rebeldía en un inspirador encuentro donde nacen las convulsiones más vigorosas que no ha
de conocer hombre alguno.
Tu hiedra me cubre como una vieja bruma, y confiero este amor a una ecuación matemática
para encontrar tal vez alguna humana explicación, empero, me veo de nuevo en la metáfora
evolutiva del cual se dirá lo siguiente: Simplemente Te Amo.
El pedirte una entrega desconocida de algo desconocido, me lleva a nombrar tus palabras:
“Alguna vez te imaginaste sentirte tan vivo en medio de tantos muertos todos iguales”?
A lo cual diré: NO. Porque mi vida es tan solo una pincelada superflua de recuerdos antes de tu arribo,
no porque la vida que me embargaba solo era vida de cuerdos, no porque a partir de vos vivo la vivencia
de la vida… nunca imaginé sentirme tan vivo en medio de tantos muertos…
“Mi entrega implica completa confianza y certeza en vos, en nosotros, en el tiempo, en amar…”
A lo cual diré : Sí. La certeza de vos, saber que somos, que el tiempo no se digna a interferir, y que el amar
solo es lo visible…
Y para terminar de deshojar tu lírica contaré:
“Te amo con el alma, y mi alma tiene razones que la razón no conoce”.
Tienes razón. No conozco las razones de tu alma, ni los designios que de ellos se manifiestan en tu haber.
Pero si conozco al alma que me vio nacer, a tu alma que me da beber; a ese encanto que me ilumina sin más que hacer…
Te quedarás aún a m i lado?...

viernes, 10 de agosto de 2007

Con Supremacía...(tercera parte)


A cada hondonada de aire que trasciende por mi ser, exhalo gotas de sangre
que deparan correr en auxilio hasta llegar estratégicamente a reposar sobre mi pecho.
Es aquí, en este sensible símbolo de ilusiones, donde el fuego devasta por completo mi mente
y recurro en auxilio de la demencia para engendrar las pasiones que te doy como ofrenda,
como un pacto entre soledades quisquillosas y deseosas de amalgamar sus crudas almas
con la esperanza de encontrar un estado de ebullición de supremacías permanentes
en el alma…
Tiritan por doquier las sensaciones más volátiles, que ascienden complacidas
a formar el aura que nos aísla de la compañía frívola y descortés de los juegos perversos
de la cotidiana e insalubre noción del amor…porque el nuestro depara recuerdos al mar,
toma por asalto pasiones clandestinas en tus labios, engendra suspiros entre las líneas áureas
de las lejanías sutiles de rostros de vos.
Es el nuestro, en todos sus ángulos y diversas formas de darse a la luz, de esos que convienen guardarse
en el anonimato, con vastos letargos como tiempo de complicidad, con caudales incontables de besos
constructores de mil dichas bienaventuradas, de esos que -sin ser mas que un testigo - devoran formalidades
al ritmo de trenes presurosos de arrivos a las estaciones donde espera el alma clandestina.
Sin más espera, la entrega total es protagonista ilustre, se renueva en primicias a cada encuentro
formulado desde el momento en que se produce la separación de las almas, y es aquí,
donde converge nuevamente la dulce plenitud que desciende danzante a ritmos
de tránsito fúnebre.
Con supremacía, gravitamos sobre el espacio; unísonos, irrestrictos, formando la coalición onírica que devora las ataduras de temerosas ausencias, que forma este bien y placentero amor…
asegurándonos la vivencia superlativa de ser uno al otro en esta, nuestra alquimia de dos…
He aquí, que el horizonte es ante mí, ya no como lejanía, si no como el principio eterno y
constante de los sortilegios que embargan mi vida, que ya no me pertenece en su totalidad;
mas se renueva y deleita entre risotadas y conjuros, como la hemofilia que embarga el cuerpo
sin un aviso ni restricción.
Olvidemos… porque deseo que el olvido confunda las horas…

martes, 31 de julio de 2007

Una estación de alquimia (segunda parte)


Crecer en este amor no deviene a mí en este instante de profunda meditación
y reencuentro con reminiscencias, conversadores fervientes de alusivos temas
de amor que sucumben ante los embriagantes deleites de impasivas confesiones.
Un mórbido e inconfuso llamado se penetra a travéz de mi longitudinario
letargo; abrir los ojos representa una desdicha brutal a mi deleitosa inconciencia
estimulada por borrascas que simulan manos de seda.
Es, en estos instantes en los cuales surge de mí un abandono temporal de
tu opulenta presencia que yace por doquier en mi ser, y el ascenso constrictor
de un sortilegio de malas luces, que demanda tomar un respiro recordatorio que deviene con prisa
del alma a tomar partida en la batalla onírica con el fin de resucitar los placeres
míticos que engendran en su vientre…
Con febril impaciencia, convulsionan mis entrañas con súbitos espasmos sin control
ni dirección trazada; abandonado a la merced de disposiciones impuestas por mundos
paganos se ve poseída la razón, y he aquí que irrumpe la vieja onomancia en auxilio maternal
–que difiere en demasía de la figura salvadora ontológica dispuesta en mis entrañas-
llena de ímpetu
ceremonial de áureas alquimias empolvadas.
Entre páginas y vagabundas líneas cóncavas, surge la composición correcta que profetiza
un incierto umbral de dolor, que se extiende vasto y pleno sobre la superficie reverdecida
del frío que ingiere oneroso las absurdas restricciones de las hadas que no se dignan
siquiera acariciar las huellas de andantes caballeros sin rumbo ni hogar añorado.
He aquí, que el umbral metamórfico, no redime mis dolores, y tomo con sigilosa malicia
cándidos escalofríos sistémicos que deparan una profunda intriga, al no ser domador supremo
de las gentiles emociones que acompañan gritos de soledad con extrema elocuencia.
Mi ser, sin más remedio, se transfiere al infinito en difusiones moleculares caudalosas, siendo
el supremo y último desesperado recurso de llegar a ti sin reparo presencial,
solo para ser testigo puntual, de tu encuentro primaveral
con tu dador de vida que es el Alba…caudal de derroches multicolores, que de
tu rostro se aferra para guiar y dar luz a la eterna oscuridad de cordura que
ensombrece la magia y dignidad del alma pasiva y subyugada a historias de armaduras
de brillante aspecto.
He de caminar, y seguir soñando tu encuentro…

jueves, 19 de julio de 2007

Un Poeta Errante... (primera parte)


En una cavidad del alma, tan diminuta tal vez como la energía emergente
de un sueño clandestino, trazando pausadamente retazos de soledad y lejanías
sedientas por el encuentro con el venidero porvenir que clama postergar
el arribo a casa para saborear esa ausencia monótona e inconfusa
que es el andar somnoliento del olvido…
Es ahí… donde ramifica mi razón ascendiendo por riscos que se estremecen entre palpitos
estruendosos que irrumpen la travesía magistral solo para darse en presencia y
no ser olvidada en el fin de la alegoría que esgrime sueños entre fortalezas de paso.
No queriendo ser raptado por las injurias, recobro el aliento en una pausa
y sin escrúpulo me detengo de súbito a contemplar hazañas que
- formando un torbellino en mi entorno- me toman entre caricias carentes de verdad
y me entrego al recuerdo absoluto que viaja por entre las voces de mi soledad que espera
ser saciada de esa singular plenitud.
Consumar tu semblanza, impugna sabiduría a mis raídas fuerzas que
se deleitan con pasión ante la odisea errante de dar voces de victoria
en el lecho que espera arcano entre las lumbres codiciosas.
Habiendo retomado el camino, penetro el oscuro umbral de bastos álamos
que tomados de las manos, danzan y celebran la conquista que aún atañe mi frente
y despierta grandes alegorías a las flores del camino, todas en coro
pronunciando el nombre de la desconocida Musa sobre los compases lisos y
tersos del eco resonante de todos mis pálpitos…
Divago entre tenues luces azuladas que difunden un lisonjero alivio
a la confusa soledad que sin mas oficio, se hace obstinada en presencia
con el fin de estar en el lugar que le corresponde como nodriza de
los soñadores y desconsolados alquimistas del alma; hacedores de
hechizos prismáticos, ilusos conversadores con la soledad, dueños de una
casta ingenuidad que siendo ajena a pociones y sortilegios, se abruma
absorta en el ir y venir del humo errante de habitaciones olvidadas.
Un paraje creado de plumilla, me trae de nuevo a exhortar al ser que
proclamo en este viaje sin fin… a recavarlo a ras de de este suelo…
bajo esta frondosa infinidad del alma…

martes, 10 de julio de 2007

Una Carencia Nocturna...


La sombra de la inanición recorre el vasto universo donde
te exploraba la pasión incrédula de tu existencia,
volando sobre acordes de Salinas sin rendición ante la inclemencia
de las astutas condiciones corruptivas que han depuesto el espacio
de las horas eternas, a un marginal encuentro de austeridad y represión,
a una toma decadente de la descontrolada fantasía pasional que ha
de llamar al amor “ Fraterna irrealidad “…
Clamo el verso más arcano del hombre, para encontrar alivio temperado
a la insulsa tempestad que me bate con estruendosos susurros de un abismo
ostentoso y altivo que ha de germinar en los rincones de la sapiencia olvidada.
De abrupto relámpago ya no gozamos de las monturas haladas que con matinal
coqueteo divagan entre ondulaciones de tiempo irrestricto, confinando
el deseo a la yunta opresora del frío suelo y el enjambre petulante de las multitudes.
Sabremos entonces, que la maldad ronda nuestra virgen comunión con afán
de corroer lo sabido no será corruptible,
dejará caer rastros harapientos de desconsuelo
somnoliento sobre la disminuida verdad desangrada que da brazadas agobiantes.
El desmesurado cantar de la siempre inquieta austeridad, cautiva a la ausencia
y se presenta como el Tumarit de un Héroe transitorio, que toma el polvo entre
pasos sórdidos hacia injurias retóricas de su futuro ensombrecido por la absurda
soledad de sus andares; la misma que alimenta el desaliñado desconsuelo
de la opresión brutal, calando sin fin en los espasmos del alma que convulsiona
en arritmias tejedoras de quebranto y desconsuelo…
El tiempo huye, nos evita confrontar retozando con risotadas que dormitan
en el vago mundo de los condenados retrógrados en menesteres del alma, más allá
de la docta casualidad que nos une abigarrando nuestras almas, con el tesón en mano
dispuestos a la batalla de divagaciones, siendo meras transiciones ceremoniales…
Fantaso inquiere desprender su mano de la mía, y de súbito me encuentro
en mi fantasía de continuo cuando converjo al matutino llamado de vos,
el llamado de la eterna condena magistral… de el amor de vos…

domingo, 1 de julio de 2007

Esta...mi locura de vos...



En unas horas asumiré la compostura del niño carente de malicia
y falto de postura ante la tremenda sensación de encontrar ese faltante
que suministra la total plenitud del bienestar.
Del bienestar que arrulla los extremos, con los olores más lejanos y discretos
hechos sólo para el alma que dispuesta, se halla entre las horas que perseguidas
por la ansiedad, apacigua el andar establecido con cruel paso de carroza fúnebre.
Mi sonrisa – tal vez un poco torpe – querrá ocultar la impaciencia de llegar a tu
encuentro con el pecho desnudo, y el alma encarando la clara luz que emana
solo de tu majestuoso e imponente rostro que se ve esclavo por el hechizo de tus ojos…
mas victorioso se encuentra al mirar del amante que confundido, retoma la pena
infantil para dar paso al ingenuo y abrupto deseo del encuentro aclamado…
El temor de la entrega coquetea con el deseo intenso de poseerte con el ojo puesto en lupa
y los sentires de cabal vigorosidad a las puertas de lo tan si quiera palpable a la fantasía,
y entre uno y otro descuido voluntario, descubro sin pena alguna,
que sos mi verdad del alma…
la verdad que recorre caminos con severos y firmes pasos eludiendo entre roses
la ficticia realidad de la terca e impostora imposibilidad que retoma los cuentos
de la impúdica fatalidad…
Comienzo a entrar en ti… tomo y ataño cada espacio atravesando el vasto umbral
que se derrocha a cada agitación del palpitar que incrementa el tiempo de espera,
y me hace perseguirlo con más audacia intrépida dejando atrás el amanecer, para dar
paso al dulce transe del transcurrir de las horas sin control ni espacio…
Culminar no es el final; más bien es el porvenir lo que se decreta, asomando
su rostro resplandeciente por entre las cortinas del palacio que alguna vez omitido
yace en los desplantes y risotadas de la locura, ésta… mi locura de vos…

viernes, 22 de junio de 2007

Tu estela de Luz...

El arrivo suspicaz de tus andares como sonetos de beethoven
la estela fugaz de un latir de tu corazón
arrebatos de lucidez a cada mirada concéntrica de tu más allá
anidan presurosos por doquier sin un suplicio extenso.
Deleitarme en ti ha sido mi oficio y mi conjuro a diario
al enfrentar la carencia de tu semblante a cada paso…
Mirando la oscura e innegable noche, traigo de forma abrupta
la irrefutable realidad de que… éstas… mis manos del aire
han tomado por asalto, lo que muchos poetas y astrólogos
desean desde su primaveral inclusión en el vasto encanto del cielo…
he tomado la estrella fugaz, que formaba mis plegarias al son de las ansias
y convertía el advenimiento en una feliz espera entre reconfortante calma:
su estela bordada en seda trasciende el espacio sideral y avanza insolente
a travez del mármol crudo, cincelando el espacio entre paredes de virginal
resplandor que nacen al pie de la sagrada imagen del principio…
Te dejaste vencer, no opusiste resistencia a mi insolente rapto; he aquí
que te decreto nuevamente entre caricias del alma y sones vagos de la nada
presurosa a tu encuentro, queriendo descubrir los cuentos de Sagot con solo
darte una mirada presurosa y llena de necesidad…la necesidad de viajar a tu
encuentro magistral sin la brutal opulencia de lo corporal, porque quiero oler
tu virginal encanto de las mañanas sin restricción, presenciar el surgimiento
de la luz que te oculta de los malos presagios…y recoger tu vos…
y encontrarnos en el arcano lugar donde somos…
Y la plenitud siempre evolutiva, se ve abruptamente irrumpida
por una plegaria maternal dirigida al lugar donde convergen
la oscilación y el encanto de los cuentos de nuestra infancia…
Es ahí el origen de nuestra carencia de cordura al entregarnos
al festín de la eternidad,
que yace entre risas y hechizos provenientes del alma…

domingo, 17 de junio de 2007

El Deleite...


La vieja “Campe “ se deleitaba de continuo al verme absorto en esta
prisión que si bien, era voluntaria, desproporcionaba a mi alma
de las afecciones más puras y necesarias que el hombre decreta
al ser, en este mundo, invitado del universo al goce y deleite de la vida.
La apatía de algunas sensaciones pueden en medida resultar un
tanto satisfactorias para quienes pretenden no correr riesgos
ante la odisea de amar con demencia y dejarse demenciar,
pero ésa misma te priva de la libertad de ser susceptible, de elevar la mirada
y descubrir que el cielo es el lienzo de Dios, que las horas de tu ausencia
incrementan mi deseo de vos en ésta… tu alma.
Tal vez, una que otra afección surja como represalia
a esta triste jugarreta del abandono involuntario en el cual te hace
incurrir el destino, mas yo, firme como el ocaso que se niega a
someterse a la oscura sombra de la noche, retomo de la mano
al olvido y lo llevo a pasear a sus arcanos, donde se esconde
la esencia de la musa andante entre los rincones de altamar,
que tomaste por asalto aquel día en que fuiste en mí…
Pero siendo como la borrasca que atañe el ayer entre
simples y concretos susurros llenos de melancolía de un pasado
que persigue el presente sin más escrúpulo que la necesidad de
ese objeto de mi demencia, viajo a tu encuentro entre sombras
de un desligue atroz para declarar tu imagen en mis adentros
como la majestuosa veneración, como la vasta eternidad
de éste mi instante de superflua claridad de tu alquimia.
Repetiré el derrame de mis lágrimas de bien, y dejarlas caer en
la tierra haré, para crear armonía entre los huéspedes que me ciernen
a tí con clamores de alegría y danzas del alma, que se niegan a la
sabiduría de los cuerdos…los que fueron huéspedes de antaño.
Ya no pertenezco a este mundo de absurda austeridad del alma,
mas vivo ahora en un altar sin fronteras ni finales; es éste el hogar
donde mi recuerdo enfrenta al porvenir con las manos al sol y
sediento por la mirada que ata mi vida… la mirada del bien… la mirada del siempre
venidero y evolutivo amor de vos…

lunes, 11 de junio de 2007

Delirios crecen...


Cuando la penumbra asoma su impudicia con rostro altivo,
pienso que debo correr a tu imagen de doncella que escrutina
con bailes de amor, en mi alma arcana en su recóndito arcanismo.
Su rostro-que carga una pena de muchos-pretende crear en mí
una cobardía de antaño que-a mi pesar-forjaba incertidumbre
como la cosecha de trigo se extiende por el campo bajo el sol.
Empero, caminando entre multitudes, con las manos abigarradas
he dejado tomar un paseo a la altivez que se constituye
en serias, pero poco válidas razones, en algún lugar que yace
furtivo e impeditivo, al entregarse al goce que me das como
aperitivo de la absoluta plenitud de estar a tu lado…
Bien dicho esto, me entrego por consiguiente a recavar
ésta antología de recuerdos y sensaciones, que conllevan al
explorar cada rasgo de tu ser, con la más precisa de las
labores hechas tal vez por aquellos de pluma en mano
y rostro hacia el cielo.
Sí… texturas, olores, colores, sabores…
Delirios crecen con vigor a travez de éste, mi segundero
de bolsillo, que mórbido se halla en una penumbra tratando de apaciguar
mi demencia ceremonial de ver el tiempo en que, me posees a cada
bocanada de aire que, hurto sin pesar con infantil gentileza.
La sombra del día, tan sólo quebrantada por la beatitud de la lluvia
te trae a mí, entre una imagen impúdica de Picasso, y una alegoría al amor de Benedetti.
Sólo un nombre viene a solas rasgando este cielo, abriendo paso al que hacer
y tomando al trajín por asalto… Karla… llegaste a mí entre las arcanas
líneas de Sagot, entre imágenes seductoras de Munch que te declaran Musa.
Inmortalizar la plenitud de tu grandeza deja secuelas en mi alma,
que no compuestas por el haber existente, torna el panorama en un hecho
casi metafórico de mi compromiso con la verdad absoluta y relevante de
mi compartida dicha a tu lado.
Demos paso a la demencia y locura,
dejemos que copulen en una hermosa armonía
al ir y venir de los días, engendrando años de unidad
al son de un solo nombre… Karla… dadora de vida para
Sirius y Aldebarán… Musa en mi final…

jueves, 7 de junio de 2007

Mi deseo te decreta... Karla...



Amanecer contigo…
saber que estoy contigo cada amanecer
que cuando abres los ojos puedes, por un breve espacio,
verme a los ojos con amor… aunque sea por un instante.

Que el aroma que dejo como estela en tu habitación
perdura durante unas horas en tu espacio
y te hace recordar que estuve ahí, solo para ti
siéndonos el uno hacia el otro como la “Atracción 1” de Munch.

Al aparecer el abandono, otra imagen de Munch te trae a mí
con su “Separación” y mi deseo te decreta ya con el grito de “Pan”
y un colosal embargo de estulticia se hace de mi ser
tomando cada costa de éste… tu mar… aquí donde eres…

Y al caer la noche, ésta que es nuestra madre de arrullos,
te doy por milenaria vez, tu lugar, el lugar de Musa
incandescente que atrapa al observador de tales ojos
y lo condena a vivir parafraseando odas para ellos
sin llegar si quiera a definirlos en su más abstracta
conciliación que viene del alma.

Ésta bóveda de oscuridad de ojos saltones y brillantes
incitan al buscar respuestas a tu sortilegio
en cada rincón y recuerdos de los que habitaron el Olimpo
a buscar tu esencia tal vez, descubriendo una Diosa olvidada
por los cuentos de antaño de los hombres de la mar

Termino siendo en el fondo del espejo
queriendo ser luz, en este sueño que vasto
en todas las formas que el alma desconoce
se derrocha sin fin por toda mi semejanza… en este sueño que hilaste… en este de siempre...
y por siempre…

martes, 5 de junio de 2007

Algo de Facundo Cabral...



“ Dios tomó forma de mendigo y bajó al pueblo para acercarse a la casa del zapatero en que le dijo: “ Hermano, soy muy pobre, no tengo una sola moneda encima y mis sandalias están rotas, si tu me hicieras el favor.” A lo que el zapatero le respondió: “ Aquí todo el mundo viene a pedir y nadie a dar.” Dios le dijo: “ Yo puedo darte todo aquello que tú necesites.” ¿ Tú podrías darme un millón de dólares para que yo fuera feliz?. Yo puedo darte diez veces más que eso a cambio de algo; a cambio de tus piernas. A lo que el zapatero le respondió: “ Para qué quiero yo diez millones de dólares si no voy a poder caminar sólo”. Puedo darte, continuaba el Señor, cien millones de dólares a cambio de tus brazos. El zapatero, inquieto le dijo: “¿ Qué puedo hacer yo con cien millones de dólares si no voy a poder comer solo?.” El Señor le hizo la última tentativa al zapatero. Te voy a dar mil millones de dólares a cambio de tus ojos. El zapatero, asustado ante el mendigo le respondió: “ Qué hago yo con mil millones de dólares si no puedo ver a mi mujer, a mis hijos, a mis amigos.” El señor le dijo: “ Ah, hermano, hermano, qué fortuna tienes y no te das cuenta”.

viernes, 1 de junio de 2007

Nuestro Lugar Arcano...


De cara al amanecer
tomados de la mano
nuestros rostros en mirada fija
ansiando nuestro lugar arcano

Es ahí donde viajamos,
las almas abigarradas
sin temor a lo que vendrá…
viajamos con prisa
cuando la avidez implora nuestra llegada…

Ésta aventura, tal cual prótasis al mundo
en sigilosa lengua del alma
Confección del bien es este amor,

hemos de bruñir nuestras almas…

viernes, 25 de mayo de 2007

Cuando solo estoy...


Pienso en ti…
y deseo correr sin consuelo
en medio del opresor espacio que nos separa,
tomarlo por la fuerza y atarlo
Llegar antes que anochezca a tu encuentro
saber que estás ahí
saber que no eres de mi fantasía
saber que eres… solo que eres…
Saber que tomados de la mano alzamos velas
a un lugar sin nombre ni creación
un lugar que aguarda silencioso
solo con los brazos al sol
No hay prisa, solo hay que llegar
en total sincronía al hablar de amor…

A estas horas...


Las cuerdas de Salinas
el aroma a vos
el humo del tabaco
mezclado con el humo del café
La ventana cristalina
seguido de la nada
La pasión y el deseo
a un lado a mi diestra
Y mi yo contemplando…
no he de saber si es un desastre
o la mayor de mis sensaciones,
intento recorrerte en tren
y me das una bicicleta…
Mi alma viaja a tu encuentro
en un acto de necesidad verdadera
recorre singulares espacios,
llenos de gran turbulencia con algunos matices
que has puesto sin querer, a mi disposición
Sin esperar nada a cambio…
Sin saber que ha de suceder.

jueves, 17 de mayo de 2007

De Benedetti a Raúl, de Raúl a Laura...


Compañera
usted sabe
que puede contar
conmigo
no hasta dos
o hasta diez
sino contar
conmigo

si alguna vez
advierte
que la miro a los ojos
y una veta de amor
reconoce en los míos
no alerte sus fusiles
ni piense qué delirio
a pesar de la veta
o tal vez porque existe
usted puede contar
conmigo

si otras veces
me encuentra
huraño sin motivo
no piense qué flojera
igual puede contar
conmigo
pero hagamos un trato
yo quisiera contar
con usted
es tan lindo
saber que usted existe
uno se siente vivo
y cuando digo esto
quiero decir contar
aunque sea hasta dos
aunque sea hasta cinco
no ya para que acuda
presurosa en mi auxilio
sino para saber
a ciencia cierta
que usted sabe que puede
contar conmigo